jueves, 19 de abril de 2012

Pensar en cualquier otra cosa


Antes de tener a mi bebé lo único que me interesaba, aparte de mi familia y trabajo, era la política. Mi alimento era ver las noticias todos los días, estar informada de todo y refunfuñar por todo y cambiando el mundo en mi cabeza sin intentar mover un dedo. Ahora, estoy cada día más decidida a embarcarme en otra ruta, ya no hablar por hablar, ya no solo pensar y quemar neuronas por gusto, sino realmente formar parte de algo que lleve un cambio a este país.
Es cierto que ahora pienso en bañeras y en limpiar pañales o donde encontrar esas toallitas para limpiar manitas y juguetes que no sean toxicas; pero también pienso en el futuro y en el cúmulo de cosas que ahora más que nunca necesito hacer.
Ya no veo noticias tanto como antes, pero siempre me entero de todo y aunque ya no escriba tanto de política como antes no significa que se murió mi anterior yo (aunque si cambié). Que quizá de las cosas más entretenidas y bonitas que he hecho en mi vida es ser madre. Más que leerme todos los libros posibles, más que saberme de memoria todos los funcionarios públicos para criticarlos de vez en cuando, más que tener comentarios en el blog (ji ji), más que todo mi pasado; esta es la tarea más interesante que he tenido. Y ¿Qué tal si quiero dedicarme a hacer cosas para mi hija? ¿Y qué tal si dentro de esas cosas que quiero hacer para  mi hija esta lo mismo de siempre, pero con otro objetivo?
Tengo muchas ideas en mi cabeza, las comentaré después.

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